Ayer en Quesada, tuve una visión que seguro tuvo en su día Zabaleta. Un grupo exclusivamente integrado por hombres mayores, arremolinados junto a la hoguera que con motivo de la festividad de S. Antón se organizó en la plaza. Hombres de rostros duros, modelados por los años y la intemperie, iluminados por el fuego.Las mujeres por su parte acudían a la llamada de las campanas de la iglesia, en grupos de dos o tres.